
PROCESO
DE TOMA DE DECISIONES.
La toma de decisiones
es el proceso mediante el cual se realiza una elección entre las opciones o
formas para resolver diferentes situaciones de la vida en diferentes contextos:
a nivel laboral, familiar, sentimental, empresarial (utilizando metodologías
cuantitativas que brinda la administración). La toma de decisiones consiste,
básicamente, en elegir una opción entre las disponibles, a los efectos de
resolver un problema actual o potencial (aun cuando no se evidencie un
conflicto latente).
La toma de decisiones a
nivel individual se caracteriza por el hecho de que una persona haga uso de su
razonamiento y pensamiento para elegir una solución a un problema que se le presente
en la vida; es decir, si una persona tiene un problema, deberá ser capaz de
resolverlo individualmente tomando decisiones con ese específico motivo.
En la toma de
decisiones importa la elección de un camino a seguir, por lo que en un estado
anterior deben evaluarse alternativas de acción. Si estas últimas no están
presentes, no existirá decisión.
Para tomar una
decisión, cualquiera que sea su naturaleza, es necesario conocer, comprender,
analizar un problema, para así poder darle solución. En algunos casos, por ser
tan simples y cotidianos, este proceso se realiza de forma implícita y se
soluciona muy rápidamente, pero existen otros casos en los cuales las
consecuencias de una mala o buena elección pueden tener repercusiones en la
vida y si es en un contexto laboral en el éxito o fracaso de la organización,
para los cuales es necesario realizar un proceso más estructurado que puede dar
más seguridad e información para resolver el problema. Las decisiones nos
atañen a todos ya que gracias a ellas podemos tener una opinión crítica.
En las organizaciones
en general y en las empresas en particular suele existir una jerarquía que
determina el tipo de acciones que se realizan dentro de ella y, en
consecuencia, el tipo de decisiones que se deben tomar, la Ciencia
administrativa divide a la empresa en 3 niveles jerárquicos:
Nivel estratégico.-
Alta dirección; planificación global de toda la empresa.
Nivel táctico.-
Planificación de los subsistemas empresariales.
Nivel operativo.-
Desarrollo de operaciones cotidianas (diarias/rutinarias).
Conforme se sube en la
jerarquía de una organización, la capacidad para tomar decisiones no
programadas o no estructuradas adquiere más importancia, ya que son este tipo
de decisiones las que atañen a esos niveles. Por tanto, la mayor parte de los
programas para el desarrollo de gerentes pretenden mejorar sus habilidades para
tomar decisiones no programadas, por regla general enseñándoles a analizar los
problemas en forma sistemática y a tomar decisiones lógicas.
A medida que se baja en
esta jerarquía, las tareas que se desempeñan son cada vez más rutinarias, por
lo que las decisiones en estos niveles serán más estructuradas (programadas).
Adicionalmente, una
organización también estará dividida en varias secciones funcionales, son
varias las propuestas de división que se han planteado para una empresa de
forma genérica, aunque la más aceptada es la que considera los siguientes
departamentos o unidades funcionales:
1.
Dirección
2.
Marketing
3.
Producción
4.
Finanzas
5.
Recursos humanos
Las decisiones también
serán diferentes, en función de en qué unidad funcional o departamento tengan
lugar.
La necesidad de tomar
decisiones rápidamente en un mundo cada vez más complejo y en continúa
transformación, puede llegar a ser muy desconcertante, por la imposibilidad de
asimilar toda la información necesaria para adoptar la decisión más adecuada.
Todo ello nos conduce a pensar que el tomar decisiones supone un proceso
mental, que lleva en si mismo los siguientes pasos:
• Identificación del problema: tenemos que reconocer cuando estamos
ante un problema para buscar alternativas al mismo. En este primer escalón
tenemos que preguntarnos, ¿qué hay que decidir?
• Análisis del problema: en este paso habremos de determinar las causas
del problema y sus consecuencias y recoger la máxima información posible sobre
el mismo. En esta ocasión la cuestión a resolver es, ¿cuáles son las opciones
posibles?
• Evaluación o estudio de opciones o alternativas: aquí nos tenemos
que centrar en identificar las posibles soluciones al problema o tema, así como
sus posibles consecuencias. Nos debemos preguntar, ¿cuáles son las ventajas e
inconvenientes de cada alternativa?
• Selección de la mejor opción: una vez analizadas todas las opciones
o alternativas posibles, debemos escoger la que nos parece más conveniente y
adecuada. Observamos como aquí está implicada en sí misma una decisión, en esta
ocasión nos preguntamos ¿cuál es la mejor opción?
• Poner en práctica las medidas tomadas: una vez tomada la decisión
debemos llevarla a la práctica y observar su evolución. Aquí reflexionamos
sobre ¿es correcta la decisión?
• Finalmente evaluamos el resultado: en esta última fase tenemos que
considerar si el problema se ha resuelto conforme a lo previsto, analizando los
resultados para modificar o replantear el proceso en los aspectos necesarios
para conseguir el objetivo pretendido. En esta fase nos preguntamos, ¿la
decisión tomada produce los resultados deseados?
Lo importante, es
adoptar un enfoque proactivo de toma de decisiones, es decir, debemos tomar
nuestras decisiones, sin esperar a que los otros lo hagan por nosotros, o bien,
a vernos forzados a hacerlo.
TEORÍAS DE LA ADMINISTRACIÓN.
, la administración científica
se interesaba por la optimización del esfuerzo en el ámbito operativo o de
taller, por lo tanto era un mini enfoque mecanicista. En contraste, la visión
funcional del trabajo del directivo surgió con los trabajos de Henri Fayol, que
durante la segunda mitad del siglo XX, hacía énfasis principalmente en el establecimiento
de principios administrativos generales. Subrayaba el desarrollo de macro conceptos.
March y Simon (1958) se referían a este cuerpo de conocimientos como «teoría
del proceso administrativo».
Henry Fayol (1841-1925) nació en
Constantinopla y murió en París, viviendo las consecuencias de la revolución
industrial. Se gradúo en minas a los diecinueve años e ingresó en una empresa metalúrgica
donde desarrolló toda su carrera. A los veinticinco años fue nombrado gerente
de las minas y a los cuarenta y siete asumió la gerencia general de la
Compagnie Commantry Fourchambault et Decazeville que entonces pasaba por una
mala situación. En 1918 entregó la empresa a su sucesor en una situación de
notable estabilidad.
Fayol fue uno de los primeros en exponer la
teoría general de la administración. Se le conoce como el padre de la teoría
administrativa. Sus observaciones se publicaron por primera vez en 1916 bajo el
título de Administración Industrielle et Générale y fueron ignoradas en los
Estados Unidos hasta que se tradujo al inglés trece años más tarde.
Fayol, director de empresa experimentado y
práctico, estableció catorce principios de
administración,
considerándolos como verdades universales que podían enseñarse en escuelas y universidades.
Se partió de la premisa de que el conocimiento acerca de las prácticas administrativas
puede ser establecido como un cuerpo coherente y uniforme y que pueden transmitirse
las generalizaciones de las prácticas correctas y, por lo tanto, efectivas. Los
catorce principios postulados por Fayol son los siguientes:
1. División del trabajo: consiste en la
especialización de las tareas y de las personas, para así aumentar la
eficiencia.
2. Autoridad y responsabilidad: autoridad es
el derecho de dar órdenes y el poder de esperar obediencia; la responsabilidad
es una consecuencia natural de la autoridad. Ambas deben estar equilibradas
entre sí.
3. Disciplina: depende
de la obediencia, aplicación, energía, comportamiento y respeto de los acuerdos
establecidos.
4. Unidad de mando: cada empleado debe recibir
órdenes de sólo un superior. Es el principio de la autoridad única.
5. Unidad de dirección: una cabeza y un plan
para cada grupo de actividades que tengan un mismo objetivo.
6. Subordinación de los intereses individuales
a los intereses generales: los intereses generales deben sobreponerse a los
intereses particulares.
7. Remuneración del personal: debe haber una
justa y garantizada satisfacción para los empleados y para la organización en
términos de retribución.
8. Centralización: se
refiere a la concentración de la autoridad en la alta jerarquía de la organización.
9. Jerarquía o cadena escalar: es la línea de
autoridad que va del escalón más alto al más bajo. Es el principio de mando.
10. Orden: un lugar
para cada cosa y cada cosa en su lugar. Es el orden material y humano.
11. Equidad: amabilidad y justicia para
alcanzar la lealtad del personal.
12. Estabilidad y duración (en un cargo) del
personal: la rotación tiene un impacto negativo sobre la eficiencia de la
organización. Cuanto más tiempo permanezca en su cargo una persona, mejor.
13. Iniciativa: la capacidad de visualizar un
plan y de asegurar su éxito.
14. Espíritu de equipo: la armonía y unión
entre las personas constituyen grandes fuerzas para la organización.
Según Díez de Castro
(1999) los principios más importantes desarrollados para guiar las actividades
de coordinación son:
– Principio escalar: enfatiza la forma
organizativa jerárquica en la que todos los participantes están relacionados en
una estructura piramidal simple de relaciones de control.
– Principio de unidad de mando: especifica que
ningún miembro de la organización debería de recibir órdenes de más de un
superior.
– Principio de ámbito de control: enfatiza que
ningún superior debería tener más subordinados de los que puede supervisar con
eficacia.
– Principio de la excepción: recomienda que
todas las materias rutinarias sean realizadas por los subordinados y que el
superior esté libre para las situaciones excepcionales para las que no son aplicables
las normas existentes.
Los postulados de la escuela del proceso
administrativo han sido objeto de numerosas y fuertes críticas (Mintzberg,
1995), aunque casi nadie duda de la aportación fundamental de Fayol en el desarrollo
del pensamiento administrativo. Pero, ¿qué más ha habido? Después de Fayol se
ha discutido mucho sobre cómo llamar a las funciones. Por si fuera poco, cuando
se han puesto a prueba los sagrados principios, tanto en la investigación como
en la práctica, éstos no siempre han resultado válidos y universales. El
enfoque de proceso tiene mucho de estático y no integra adecuadamente conceptos
y técnicas cuantitativas, conductuales y de sistemas.
PUBLICADO POR DIOCELIS PÉREZ
MAESTRANTE DE GERENCIA EDUCACIONAL
UPEL – NUCLEO GUANARE PORTUGUESA
VENEZUELA
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