sábado, 7 de diciembre de 2013

ANÁLISIS DE TEXTO DE LOS 7 SABERES NECESARIOS PARA LA EDUCACIÓN DEL FUTURO (EDGAR MORIN)





            Al estudiar  los siete saberes para la Educación del Futuro de Edgar Morín nos enfocamos principalmente en la ceguera del conocimiento la cual hace énfasis en el error  y la ilusión, la educación debe afrontar estos dos espectros importantes ya que desde  nuestro pasado incluyendo el presente el ser humano trae consigo errores e ilusiones, según la ideología  Alemana enunciada por Marx y Engels  donde expresan que los hombres siempre han elaborado falsas concepciones de ellos mismos tomando como referencia lo que hacen, lo que deben  hacer del mundo donde viven pero ninguno de los mencionados autores escaparon de estos errores. Siendo la Educación la que tiende a comunicar los conocimientos permanezca ciega ante el mismo,  y su comportamiento  humano. Cabe destacar, que al enfrentar la incertidumbre la Educación debe ubicarse en las diversas ciencias enseñando principios estratégicos que permitan afrontar los riesgos, lo inesperado, lo incierto, por otra parte al señalar la comprensión, esta debería estar presente en todos los niveles educativos y distintas modalidades. Por otro lado la ética del genero humanos debe formarse en las mentes, a partir de la conciencia de que el humano es al mismo tiempo un individuo, parte de una sociedad y de una especie, todos vivimos esta triste realidad.
            A sí mismo la educación debe mostrar que no hay conocimiento que no esté amenazado por el error y la ilusión debido a que todas las percepciones son traducciones y reconstrucciones cerebrales, que a partir de estímulos o signos son codificados por los sentidos. La visión es nuestro sentido más fiable, a él nos llegan  los errores de percepción, el conocimiento implica interpretación de la proyección de nuestros deseos o miedos, todas estas emociones multiplican los riesgos de error. Aparte existe la efectividad y la inteligencia que son inseparable en el desarrollo del ser humano. En el mismo orden de ideas, es importante señalar que  la memoria es una  fuente irremplazable de la verdad, puede estar sujeta a los errores y a las ilusiones ya que en cada mente hay una posibilidad de mentira a si mismo, esto se debe a que nuestra mente de manera inconsciente tiende a seleccionar los recuerdos que nos convienen y a rechazar incluso borrar los desfavorables, la entrada y salida de información nauro-cerebral  solo representa el 2% del mundo exterior  y el 98% del interior, en cuanta o los errores intelectuales según nuestro sistemas de ideas, teorías, doctrina  e ideologías, no están sujetas al error solamente sino que también  los protege y a las ilusiones que están inscritos en ella; esto toma parte de la lógica organizadora de nuestro sistema de ideas por el hecho de resistir a la información que no conviene y no se puede integrar, en este caso las doctrinas son unas teorías encerradas en si mismo y convencida de su verdad, son invulnerables a las críticas que denuncias sus errores.
            Al referirnos a los errores de la razón está claro que la actividad racional de la mente es la que apela por el carácter lógico y practico, dicho de esta manera la racionalidad es la que corrige, elabora teorías coherentes, por ello es necesario que la educación permanezca vigilante y autocritica para que la racionalidad no caiga en ilusiones. En la educación se puede definir un paradigma como la promoción de los conceptos de la inteligibilidad que se busca en los principios de selección de ideas integrados al discurso o teoría para ser aportadas y rechazadas, es así como se efectúa la selección y determinación de las operaciones lógicas dado que designa categorías fundamentales donde los individuos conocen, piensan y actúan según los paradigmas inscritos culturalmente entre ellos. De acuerdo al determinismo de los paradigmas y modelos explicativos se asocian a las convicciones y creencias, imponen la fuerza imperativa, normalizadora y prohibitiva otros determinas lo cognitivo, así como las determinaciones sociales, económicas y políticas convergen para encarcelar el conocimiento.
            Con respecto a la noología posesión, estamos de acuerdo con Marx, las creencias y las ideas no solo son producto de la mente, también son seres mentales que tienen vida y poder, de esta manera ellos pueden poseernos ya que la noosfera esta en nosotros y nosotros en ella desde nuestro nacimiento precedente, las sociedades domestican a los individuos por los mitos e ideas, pero a su vez los individuos pudieran domesticar a la sociedad que los contrala así como controlar para si mismo sus propias ideas. Estamos tan acostumbrados y seguros de nuestras propias teorías, ideas y esta no tiene ninguna estructura para acoger lo nuevo, ciertamente no podemos predecir cómo se presenta, pero debemos contar con su llegada. Luego la incertidumbre del conocimiento hace ver la necesidad de despejar las grandes interrogantes sobre nuestra posibilidad de conocer, para ello debemos civilizar nuestras teorías, o sea una nueva generación de teorías abiertas, racionales, criticas, reflexivas, autocriticas, actas para auto-reformarnos; es importante que se radique un paradigma que permita el conocimiento complejo.
            Cabe destacar que al estudiar el segundo saber de Edgar Morín basado en los principios de un conocimiento permanente el cual hace énfasis en conocer los problemas claves del mundo, para el cual el conocimiento, político, económico, social, antropológico, ecológico es el mundo mismo. Planteado de esta forma se vuelve una necesidad intelectual y vital al mismo tiempo; el problema universal está en cómo lograr el acceso a la información sobre el mundo y la posibilidad de articularla y organizarla. Por tal motivo es necesaria una reforma de pensamiento. Para que un conocimiento sea pertinente la educación debe evidenciar el contacto, lo global, lo multidimensional para obtener los puntos de vista más complejos. La mente humana mientras más poderosa sea la inteligencia, mayor será su facultad para tratar  problemas especiales, por ello la comprensión de elementos particulares necesita la activación de la inteligencia general que organiza y opera, la movilización de los conocimientos de conjunto en cada caso particular. En si como en la intención de promover la inteligencia general de los individuos, la educación debe utilizar los conocimientos existentes, superar los progresos en los conocimientos especializados, y a la vez identificar la falsa racionalidad. También  debe favorecer la aptitud natural de la mente para desenvolverse.
            Claro está que los problemas esenciales, nunca son parcelados y los problemas globales son cada vez más esenciales, mientras la cultura general cada vez más incita a la búsqueda de la contextualización de la información o de las ideas, la cultura científica y técnica disciplinaria parcela, desune y comparte los saberes haciendo más difícil su contextualización. Aparte la inteligencia parcelada, compartida, mecanicista disyuntiva, reduccionista rompe lo complejo del mundo en fragmentos separados, donde la falsa racionalidad se esfuerza por controlar a los humanos, ya que estos aprovechan las técnicas pero no se subordinan a ellas.
          Edgar Morín en el capítulo III, plantea que la educación del futuro debería ser una enseñanza primera y universal centrada en la condición humana. Todos y cada uno de los seres humanos constituyen una entidad única que comparten un legajo cultural, histórico, biológico, social y espiritual; es de aquí precisamente que la educación del futuro debe iniciar su labor, de la condición humana que plantea Morín; tomando al ser humano como un todo y a la vez como una singularidad: es imposible concebir la unidad compleja de lo humano por medio del pensamiento disyuntivo que concibe nuestra humanidad de manera insular por fuera del cosmos que lo rodea, de la materia física del espíritu del cual estamos constituidos, ni tampoco por medio del pensamiento reductor que reduce la unidad a un substrato puramente bio-anatómico (Morín, pág. 21).
         E. Morín plantea un aspecto interesante de la condición humana que tiene que ver con la constitución del ser humano; el hombre se completa como ser plenamente humano por y en la cultura. No hay cultura sin cerebro humano…., y no hay mente…. sin cultura (Morín, pág. 24). Podría decirse entonces que el estudio de las habilidades cerebrales debería ser un pilar fundamental para la educación del futuro; ya que esa parte humana, por demás compleja, del ser humano se traduce en su constitución mental (capacidad de conciencia y pensamiento), de toda esa información y conocimiento proveniente de la cultura que se acomoda en el cerebro, es decir, como expone E. Morín: la mente humana es un surgimiento que nace y se afirma en la relación cerebro ---- mente ---- cultura, (pág. 24).
         E. Morín nos habla también, de otra fase de la complejidad humana donde se implican los conflictos muy conocidos entre la impulsividad, el corazón y la razón. Esta la llama razón ----- afecto ----- impulso. Esto nos conduce a asociar estrechamente la inteligencia con la afectividad; Morín explica cómo es esa relación entre inteligencia y afectividad a partir del cerebro triuno: “a) el cerebro reptil, fuente de la agresividad, del celo y de los impulsos primarios; b) el mesocéfalo,…. donde el hipocampo parece ligar el desarrollo de la afectividad y el de la memoria a largo plazo; c) el córtex,…. se hipertrofia en los humanos en un neo – córtex que es la base de las habilidades analíticas, lógicas, estratégicas que la cultura permite actualizar completamente” (pág. 24).
    “Todo desarrollo verdaderamente humano significa desarrollo conjunto de las autonomías individuales, de las participaciones comunitarias y de sentido de pertenencia con la especie humana” (Morín, pág. 25). Con estas líneas Morín nos explica la interrelación que existe entre el individuo, la sociedad y la especie. La realización de los individuos viene dada por la cultura y la sociedad, y su libre expresión debe ser el fin ético de la educación del futuro.
            En el capítulo IV, Morín hace una profunda reflexión sobre las terribles consecuencias que el hombre ha ocasionado sobre el planeta por su desmesurada sed de progreso; ha traído muerte y destrucción a través de las guerras; creaciones de armas biológicas que atentan contra la vida global y planetaria; Morin asevera que: la posibilidad de un auto – aniquilamiento acompaña en lo sucesivo el camino de la humanidad” (pág. 33).

          Por otra parte Morín, llama a la concientización de la humanidad haciendo referencia a una noción de TIERRA – PATRIA. Es decir, aprender a convivir en la tierra, no solamente con los otros individuos, sino con todo a su alrededor. Vivir y compartir de una cultura y de una sociedad; pero también vivir y compartir en una cultura planetaria y en una sociedad planetaria con profundo sentido de pertenencia.

    “Transformar la especie humana en verdadera humanidad se vuelve el objetivo fundamental y global de toda educación” (Morín, pag 38).

        Las ciencias nos han dado muchas certezas, pero también nos han revelado incertidumbres.   La incertidumbre histórica, lo inesperado y la inestabilidad son irremediables en la historia humana. Hay que aprender a enfrentar la incertidumbre cerebro mental, lógico, racional, psicológico. Nuestra sinceridad no garantiza certidumbre, existen límites para el conocimiento; Es necesario aprender a navegar en un océano de incertidumbres a través de archipiélagos de certeza. Sepamos confiar en lo inesperado y trabajar para lo improbable. Las acciones solo son predecibles a corto plazo. La ecología de la acción es una apuesta que reconoce riesgos y la estrategia permite modificar o anotar cada acción emprendida.                                      
          Esto explica que se debe desarrollar un pensamiento que reconozca y enfrente la incertidumbre de nuestro tiempo y enseñar principios de estrategias que nos permitan afrontar los riesgos y modificar su desarrollo en virtud de las informaciones en el cambio.
           El planeta necesita compresiones mutuas en todos los sentidos. El estudio de la comprensión desde sus raíces es una apuesta para la educación por la paz. Nos creemos el centro del mundo y todo lo extraño o lejano es secundario, insignificante o amenazante; La ética de la comprensión es el arte de vivir que nos hace comprender de manera desinteresada, no espera reciprocidad. La comunicación sin comprensión se reduce a palabras, la verdadera mundialización llegará cuando seamos capaces de comprendernos.  Quiere decir, que la educación del futuro debe enfocar sus nuevas ideas a un cambio de pensamiento, encauzado a enseñar a comprender y a tolerar.
          La comprensión se ha tornado una necesidad crucial para los humanos. Por eso la educación tiene que abordarla de manera directa y en los dos sentidos: a) la comprensión interpersonal e intergrupal y b) la comprensión a escala planetaria. Morín constató que comunicación no implica comprensión.
Ésta última siempre está amenazada por la incomprensión de los códigos éticos de los demás, de sus ritos y costumbres, de sus opciones políticas. A veces confrontamos cosmovisiones incompatibles. Los grandes enemigos de la comprensión son el egoísmo, el etnocentrismo y el sociocentrismo. Enseñar la comprensión significa enseñar a no reducir el ser humano a una o varias de sus cualidades que son múltiples y complejas. Por ejemplo, impide la comprensión marcar a determinados grupos sólo con una etiqueta: sucios, ladrones, intolerantes. Positivamente, Morín ve las posibilidades de mejorar la comprensión mediante: a) la apertura empática hacia los demás y b) la tolerancia hacia las ideas y formas diferentes, mientras no atenten a la dignidad humana.
          La verdadera comprensión exige establecer sociedades democráticas, fuera de las cuales no cabe ni tolerancia ni libertad para salir del cierre etnocéntrico. Por eso, la educación del futuro deberá asumir un compromiso sin fisuras por la democracia, porque no cabe una comprensión a escala planetaria entre pueblos y culturas más que en el marco de una democracia abierta.

         En el  capítulo VII , Morín hace referencia a   la triada individuo-sociedad-especie; donde los individuos son más que el producto del proceso reproductor de la especie humana, las interacciones entre los individuos producen la sociedad y esta retro actúa sobre los individuos. La ética propiamente humana es mantener ese vinculo, de donde surge nuestra conciencia y nuestro espíritu humano, esa es la base para enseñar la ética venidera de asumir en nuestra era planetaria.
           De ésta manera, la democracia permite la relación rica y compleja del individuo-sociedad, donde estos pueden ayudarse entre sí, desarrollarse, regularse y controlarse. La democracia comprende la autolimitación del poder estatal por la separación de los poderes, la garantía de los derechos individuales, y la protección de la vida privada. Por ello la democracia supone y alimenta la diversidad de los intereses así como la diversidad de las ideas, entonces necesita conflictos de ideas como de opiniones que le den vitalidad y productividad. Por ende constituye un sistema político complejo cuando vive de pluralidades, competencias, y antagonismo permaneciendo como comunidad, el desarrollo de complejidades de políticas, económicas y sociales nutre los desarrollos de la individualidad y esta se afirma en sus derechos.
          Todas las características importantes de la democracia tienen un carácter dialógico, en resumen la democracia depende de las condiciones que dependen su ejercicio, ésta aún no se encuentra generalizada en todo el planeta,  e incluye dictaduras y residuos de los totalitarismos del siglo XX, aparte seguirá amenazada en el siglo XXI además las democracias establecidas no están del todo completas porque no se han logrado en su totalidad. Finalmente la democratización de las sociedades occidentales ha sido un proceso largo que se ha continuado irregularmente en ciertos campos de trabajo de la sociedad.
          Las democracias del siglo XXI estarán cada vez más enfrentadas a un problema gigantesco que nació con el desarrollo de la enorme maquina donde ciencia, técnica y burocracia están asociadas. Con todo esto el ciudadano pierde el derecho al conocimiento, y tiene el derecho a adquirir un conocimiento especializado. Hecho los cambios de esta manera la reducción de lo político a lo técnico y lo económico y así respectivamente se produce el debilitamiento del civismo, escape y refugio en la vida privada, alteración entre apatías y revoluciones violentas, a pesar de que se mantengan las instituciones democráticas, esta se debilita.
          El vínculo ético del individuo con la especie humana se conoce desde las más antiguas civilizaciones, ya que la humanidad como destino planetario permite asumir y cumplir esta parte de la antropo-ética que concierne a la relación entre el individuo singular y la especie humana como un todo. La Humanidad ha dejado de ser una noción solamente ideal, se ha vuelto una comunidad de destino y sólo la conciencia de esta comunidad la puede conducir a una comunidad de vida; la Humanidad, de ahora en adelante, es una noción ética: ella es lo que debe ser realizado por todos y en cada uno.
          Considerando que los siete saberes para la educación del futuro, constituyen base fundamental en el desarrollo de la misma, es importante resaltar que la humanidad debe estar abierta y dispuesta a comprender los cambio que día a día ocurren en el planeta, por ende la educación debe seguir transmitiendo la comunicación aun cuando los principales problemas de la sociedad, se encuentran en el error y la ilusión de diversas situaciones. Aparte deberá implementar métodos que permitan el desenvolvimiento práctico de las partes,  por tanto hacer uso de la inteligencia será un pilar preciso para atacar de alguna manera los problemas que tenemos.
         No obstante, la condición humana es una aventura común que se apodera de los humanos donde quiera que estén, y es preciso que la educación realice el estudio de los conocimientos respecto a las ciencias humanas, considerar además que enseñar la identidad terrenal es afrontar los problemas que en el mundo se viven partiendo desde el inicio del siglo XVI a finales del siglo XX donde se reconoce la herencia de muerte y reconocimiento. Además el individuo comprende que es habitante del planeta y actúa como individuo, familia y género, Estado o grupos de estados, sino también como planetario.
         En consecuencia, al enfrentar la incertidumbre debemos estar atentos a lo inesperado, sin embargo para comprender la irremediable incertidumbre de la historia humana hay que basarse en enseñar las diversas ciencias que permitan innovaciones y creaciones. De esta manera estando presente en la educación será más factible solventar la problemática que se presente, en tal sentido enseñar la comprensión es una tarea que debemos hacer por si mismos para comprender a los demás. Finalmente, la ética del género humano comprende la condición en estudio individuo-sociedad-especie, del cual el individuo y la sociedad existen mutuamente de aquí el individuo y la especie tienen un vínculo que se reafirma desde las antiguas civilizaciones.  

PUBLICADO POR:   DIOCELIS PÉREZ

MAESTRANTE  DE GERENCIA EDUCACIONAL
UPEL – NUCLEO GUANARE PORTUGUESA
VENEZUELA.


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